<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-37363785</id><updated>2011-09-28T15:32:47.389-03:00</updated><title type='text'>Autoediciones blog !!!</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://autoediciones.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37363785/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autoediciones.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Aquí Montserrat</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09118143929938498677</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>3</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37363785.post-116482383351870612</id><published>2006-11-29T15:06:00.000-03:00</published><updated>2006-11-29T16:50:07.473-03:00</updated><title type='text'>El Pensador  en la Plaza del Congreso</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1167/4196/1600/951936/elpensadored.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/1167/4196/320/826223/elpensadored.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Yo estaba de paso... con mi maquinita fotográfica.&lt;br /&gt;Habían vestido al Pensador...&lt;br /&gt;para bañarlo. Lo vi tan discreto,&lt;br /&gt;ensimismado. Y pude registrar&lt;br /&gt;el momento, que comparto&lt;br /&gt;con mi gente. Repitiendo:&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;el pensamiento es&lt;br /&gt;nuestra única libertad incondicional.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Con un beso. &lt;strong&gt;&lt;em&gt;Perpetua Flores&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37363785-116482383351870612?l=autoediciones.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autoediciones.blogspot.com/feeds/116482383351870612/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37363785&amp;postID=116482383351870612' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37363785/posts/default/116482383351870612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37363785/posts/default/116482383351870612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autoediciones.blogspot.com/2006/11/el-pensador-en-la-plaza-del-congreso.html' title='El Pensador  en la Plaza del Congreso'/><author><name>Aquí Martha</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37363785.post-116352766057063161</id><published>2006-11-14T15:03:00.000-03:00</published><updated>2006-11-14T15:07:40.583-03:00</updated><title type='text'>MINI TOURS POR  MONTSERRAT</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;por&lt;/span&gt; &lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Martha Dora Arias&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;Estaba en la Plaza de Mayo a metros de la pirámide, sola mi alma con una carpeta bajo el brazo.&lt;br /&gt;Rodeada de palomas pensé nostalgiosa en mis familiares ausentes que por alguna circunstancia aún no conocían Buenos Aires. Miré detenidamente el  Cabildo, las fachadas de los sólidos edificios del entorno con  recovas y columnas gruesas que rodean la plaza, choqué la vista con  la  Casa Rosada y los granaderos de guardia, con la Catedral metropolitana  y sin más, tomé la decisión : " voy a empezar la  caminata turística por la catedral,  será útil para mi monografía".&lt;br /&gt;Crucé la calle Rivadavia, enfilé hacia la puerta donde arde, sobre la vereda, la lámpara votiva que jamás se apaga ; comparé su llama danzarina con el fuego  interior de una amiga que siempre se incendia  y entré en la iglesia; frente de la cureña del Libertador me entretuve cuarto de hora con  las placas y dejé  flotando para  mi héroe de carne preferido,  una oración  aprendida  en la niñez.&lt;br /&gt;La mirada a las imágenes religiosas, al púlpito, a las criptas decoradas, a los artísticos vitraux, a la pila de mármol bautismal despertaron mi conciencia y un profundo reconocimiento a la  obra cultural que aflora en todos los rincones. Me despedí  de Dios y salí reconfortada. En ese momento los granaderos elevaban un toque de clarín por el cambio de guardia y se desplazaban en diagonal por la histórica plaza el Cabildo. Cerré los ojos para dimensionar mi espíritu y hasta me pareció escuchar un trote de caballos y chasquidos de diligencias  sobre los adoquines.&lt;br /&gt;Pensativa caminé por la Avenida de Mayo buscando  La Prensa, el diario habitual de mi casa paterna, el que mi madre leía después de la siesta en la mesa redonda de cemento, bajo el parral ¡siempre a la siesta! porque cuando niña los diarios viajaban en ferrocarril, diez horas, desde Buenos Aires hasta mi pueblo chico de Federación, el sitio  entrerriano donde nací. ¡Qué tiempo el de los trenes a carbón de piedra y chimeneas de humo pitando por las vías  por donde los chicos  jugaban inconscientes buscando el equilibrio sobre los rieles, ahí, enfrente mismo de la estación!&lt;br /&gt;  Reaccioné de los recuerdos casi al  seiscientos de la avenida de Mayo,  cuando la chapa  deslustrada del suntuoso portal me dio indicios de que estaba en el lugar buscado. Me detuve. Leí la inscripción de la importante placa, no correspondía a la del diario, " acá funciona otra  institución, la Secretaría de cultura municipal " me dije.&lt;br /&gt; Observé  las puertas de hierro y el artesanal cerrojo con leones de bronce; el  extraño león metálico lleva por orejas  sendas  flores  manchadas y  por melena, una especie de corona imperial con vericuetos desteñidos; la boca del león aprieta fuerte la manija del portal con los dientes mientras su mirada frontal - entre sufrida y desafiante-se encuentra  con la mía. Ante la escalera de mármol, con claras señales de vejez y las  rejas de barrotes  descascarados que ya ni recordaba, me dije: piba...¡cuánto tiempo  sin  caminar  por Buenos Aires!&lt;br /&gt;            La brisa  agradable y el suave aleteo de las hojas  en pleno Montserrat, agregaban un toque de frescura a la mañana. Entré al Tortoni, pedí un café con canela bien caliente y después de pagar  recorrí con lentitud las obras del  salón;  quise saber quiénes habían firmado las pinturas. Sin inhibiciones me transformé en  indiscreta mirona  del óleo que colgaba de la pared y,  repitiendo una técnica ensayada en la adolescencia, enrollé los dedos de la mano  derecha a modo de cilindro, cerré el ojo izquierdo y coloqué el largavistas  improvisado sobre el otro ojo, bien abierto. Abrí y cerré el catalejo de mi mano a discreción  como si fuera el diafragma de una cámara fotográfica;  me  alejé y me acerqué del  cuadro usando siempre los dedos para escudriñar las profundidades de la pintura, como lo hacíamos en la  secundaria, cuando los profesores nos enseñaban a mirar, en las  exposiciones. Satisfecha por la ocurrencia atravesé el salón  dispuesta  a irme cuando las fotografías monocromo de la vidriera de la entrada  me  frenaron.&lt;br /&gt;No había reparado en ellas al ingresar al café , así que me doblé para ver las viejas tomas de escritores famosos que antes se reunían en esa especie de guarida o cueva fenomenal que fue el Tortoni  para los intelectuales. ( Seguramente Jorge Luis Borges, Leopoldo Lugones, Horacio Quiroga, Alfonsina Storni  y otras figuras de las letras  habían otorgado al lugar, con su  presencia, una cuota de prestigio en  tiempos en que la avenida se llenaba de murgas callejeras, mesas, sillas en la calle y zarzuelas que escapaban pícaras del  teatro para esfumarse por los veredones)&lt;br /&gt;Cuando terminé de leer las últimas referencias al pie de las fotografías  controlé la hora , era  tiempo de  siesta.  Ahora sí, me voy con esta milonga que brota del piano y me escolta entre las mesas de porteños y turistas  hasta el umbral de salida ¡Chau Tortoni!&lt;br /&gt;Fuera del café me desplacé sin apuro, tenía  tiempo y ganas de caminar.&lt;br /&gt;Moviéndome despacio, consciente de lo que estaba descubriendo, me sentí  jerife entre la gente apresurada.&lt;br /&gt; Una pareja de brasileros  se acercó a preguntar por el pasaje Barolo; con actitud&lt;br /&gt; segura señalé con el brazo  y les hablé con placer de las cúpulas y las farolas,  de las esculturas y las fuentes.  Con los "brigado" sonándome en la mente y el paso más ligero,  logré atravesar con éxito la ancha 9 de Julio. A resguardo del tránsito apretado,  busqué la  agenda, identifiqué el número exacto del edificio que buscaba y durante unos minutos,  papel en mano, bosquejé el frente de la casa de  Baldomero Fernández Moreno, A la par refrescaba los versos  de "Setenta balcones y ninguna flor." ¡Sabía el poema de memoria!  La maestra entrerriana de cuarto había conseguido que todos los alumnos lo  grabáramos en el  corazón y, mientras recordaba... "a sus habitantes, señor ¿qué les pasa?..."  comparé el contenido de los versos  con la fachada que tenía al frente , me  pareció que nada había cambiado, que aún después de tantos años todo está igual o peor y que los  balcones de ahora  se ven  tan vacíos  como lo describió el poeta.&lt;br /&gt;Desandé el tiempo, regresé a mi infancia donde  los valores educativos se  arrimaban al alma de Baldomero  y  dispuesta a producir algo importante, comprometido,  enfilé hacia mi departamento con las anotaciones y los dibujos bajo el brazo. Iba con las vivencias frescas, con los ángeles de mi espíritu en pleno vuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37363785-116352766057063161?l=autoediciones.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autoediciones.blogspot.com/feeds/116352766057063161/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37363785&amp;postID=116352766057063161' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37363785/posts/default/116352766057063161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37363785/posts/default/116352766057063161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autoediciones.blogspot.com/2006/11/mini-tours-por-montserrat.html' title='MINI TOURS POR  MONTSERRAT'/><author><name>Aquí Martha</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-37363785.post-116300773532608263</id><published>2006-11-08T14:41:00.000-03:00</published><updated>2006-11-08T14:42:15.333-03:00</updated><title type='text'>Prueba</title><content type='html'>Aquí iniciamos nuestros blooooggggggg!!!!!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/37363785-116300773532608263?l=autoediciones.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://autoediciones.blogspot.com/feeds/116300773532608263/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=37363785&amp;postID=116300773532608263' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37363785/posts/default/116300773532608263'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/37363785/posts/default/116300773532608263'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://autoediciones.blogspot.com/2006/11/prueba.html' title='Prueba'/><author><name>Aquí Martha</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry></feed>
